Mostrando entradas con la etiqueta Exclusión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exclusión. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de febrero de 2011

¿CÓMO LLEGAN LOS JÓVENES AL PASOTISMO?

Venimos de una tradición en la que el papel y las tareas que a cada uno correspondían, en los diferentes ámbitos, estaban perfectamente definidas. Existía una mentalidad basada en el deber y en la obligación, y se utilizaba el miedo y el castigo para que los niños y las niñas se sometieran a la disciplina del grupo. Las personas no estaban consideradas en su dimensión total, ya que se tomaban como piezas del grupo del que formaban parte y toda la energía estaba puesta para cubrir las necesidades básicas y sobrevivir como grupo.

La mentalidad ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, en base a nuevas ideas, a los avances tecnológicos y a la mejora de la situación económica.

En la actualidad, aunque bastantes personas tienen las necesidades básicas cubiertas, en muchos casos su vivencia está en pérdida, ya que perciben que “teniéndolo todo”: trabajo, vivienda, pareja, hijos..., no se sienten bien. Como la mentalidad sigue centrada en el deber: “Tengo que hacer...”, “Es mi obligación...”, al ver o imaginar otras opciones diferentes (supuestamente mejores) a las que tienen, las suyas tienden a vivirlas como una carga y con mucha queja.

Después de la queja se puede llegar al pasotismo, como un intento de dejar la pesadez con la que se viven las cosas.

El pasotismo supone un gran individualismo, ya que uno se pone como centro y no asume las propias responsabilidades. Al tener la creencia de que el malestar que uno siente lo producen las personas o las tareas que precisa hacer, se opta por despreocuparse o inhibirse de ellas. La mentalidad está centrada ahora en “el gusto y en el quiero o no quiero” y, por tanto, los “pasotas” usan expresiones, como: “Yo hago lo que quiero”, o “No lo hago porque no mola”.

Una parte de los niños y jóvenes se encuentran en esta situación. Al darse mucha sobreprotección y, al estar rodeados de aparatos que con solo apretar un botón desaparece lo que no les gusta, cualquier actividad que suponga algo de constancia o de esfuerzo, tienden a dejarla porque les cuesta mucho.

Lo adecuado está en abandonar las mentalidades basadas en “el deber” y “en el gusto” y sustituirlas por otra basada en la necesidad. El hecho de vivir conlleva atender cada día una serie de necesidades. Por tanto, no resultan aceptables expresiones, como: “Es que no me gusta hacer las tareas”, ya que, en muchos casos, no cabe lo que a los chicos le gusta o no, sino lo que necesitan hacer.

Exclusión educativa

Se denomina marginación o exclusión a una situación social de desventaja económica, profesional, política o de estatus social, producida por la dificultad que una persona o grupo tiene para integrarse a algunos de los sistemas de funcionamiento social (integración social). La marginación puede ser el efecto de prácticas explícitas de discriminación—que dejan efectivamente a la clase social o grupo social segregado al margen del funcionamiento social en algún aspecto— o, más indirectamente, ser provocada por la deficiencia de los procedimientos que aseguran la integración de los factores sociales, garantizándoles la oportunidad de desarrollarse plenamente.

La exclusión educativa se refiere al fracaso escolar, a la inaccesibilidad del sistema escolar, debido a: marginación social, discapacidad física o mental, factores económicos, sociales, conductuales, ambientales, baja autoestima, ...



Además, las causas de marginación en el entorno escolar son de índole diversa, aunque la razón principal es por ser diferentes: no aceptamos a los que no actúan como nosotros, no piensan como nosotros, no son como nosotros (no tienen las mismas capacidades, intereses, amistades,... ) no son de nuestro grupo (en su forma de vestir... por religión, tribu, factor económico.

Dos enlaces que tienen que ver con el acoso escolar, dónde exponen sus causas y sus consecuencias:


La educación debe ser accesible a todos, especialmente a los grupos más vulnerables y desfavorecidos, de hecho y de derecho, sin discriminación por: raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica o el nacimiento.
La educación para todos y de todos hace una sociedad más justa, democrática, plural, con las mismas oportunidades para todos, no importa de dónde procedan. Por eso participantes de la educación somos todos y entre todos debemos respetar y crear un clima que favorezca la inclusión de todos.



Con esta temática cada grupo preparareis un mínimo de unas cuatro fotografías secuencia, que cuente un aspecto sobre la exclusión: trabajar los personajes, el contexto, la iluminación,... todo lo que necesitéis para que vuestro trabajo sea creíble y auténtico.

Entrega: En esta entrada del blog haréis un comentario señalando el nombre de las personas y la dirección URL dónde habéis colocado las imágenes